¿Podría hablarnos de usted y de su formación en diseño?
Me llamo Frédéric Tomat. Soy arquitecto y Serau Architectes & Ingénieurs Associés accionista. Nuestra oficina está en París, Francia. Estoy vinculado a Serau desde el principio y hoy dirijo la oficina junto con otros cuatro socios.
Serau es una empresa única de arquitectura e ingeniería que combina el diseño arquitectónico y los conocimientos técnicos bajo un mismo techo. Esta estructura permite la realización de proyectos complejos que requieren un alto grado de precisión y una estrecha colaboración entre distintas disciplinas.
Nuestro equipo está formado por unos 15 profesionales internos, y trabajamos con consultores y socios externos con un equipo total de unas 20-25 personas. También tenemos una empresa hermana llamada Sepia, Sepia, dirigida por mi esposa Virginie Ravallec, se centra en el diseño de interiores y el mobiliario a medida.

Frédéric Tomat, arquitecto y socio de Serau Architectes & Ingénieurs Associés
¿Qué tipo de proyectos tiene previstos?
Nuestros proyectos son principalmente edificios privados. Como trabajamos en estrecha colaboración con ingenieros, a menudo diseñamos edificios muy técnicos, como laboratorios, salas blancas y centros de defensa donde se requieren altos niveles de seguridad. También hemos diseñado instalaciones deportivas, escuelas y reformas de oficinas, pero actualmente nos centramos cada vez más en proyectos de alta tecnología y seguridad.
¿Cuál ha sido el proyecto más significativo para usted?
Para mí, los edificios de investigación y desarrollo (I+D) son siempre los más interesantes. Son muy técnicos y nos permiten utilizar todas nuestras competencias. Hemos realizado proyectos de I+D para L'Oréal y Thales, una gran empresa francesa de defensa, entre otros.
El edificio Thales es un proyecto del que estoy especialmente orgulloso. Combina un altísimo nivel de seguridad con espacios de trabajo flexibles y cómodos, lo cual no era fácil de conseguir. El objetivo era crear un entorno en el que la gente pudiera disfrutar de su trabajo y al mismo tiempo cumplir los estrictos requisitos de seguridad. La respuesta positiva de los usuarios ha sido lo más gratificante.


¿Qué importancia tienen la sostenibilidad y la responsabilidad medioambiental en su trabajo?
La sostenibilidad es ahora importante en todas partes, incluida Francia. Sin embargo, creo que para muchos clientes se basa más en la normativa que en su propia ambición. La legislación medioambiental es fuerte y guía la mayoría de los proyectos, sobre todo en el uso del suelo y la renovación.
Creo que estas normas son necesarias, pero a veces limitan la creatividad. Cada proyecto es único y espero que en el futuro los objetivos de sostenibilidad puedan estudiarse más caso por caso, para que cada proyecto pueda alcanzar todo su potencial e incluso servir de ejemplo a otros.
¿Cómo ha cambiado el espacio de oficinas en Francia en los últimos 10 años?
Hemos diseñado muchos espacios de oficinas, así que hemos visto el cambio de cerca. La pandemia de COVID fue un gran acelerador. Demostró que se puede trabajar desde casa y seguir siendo productivo. Antes de la pandemia, las oficinas flexibles se consideraban experimentales; ahora son habituales.
La gente espera comodidad y buen ambiente en el lugar de trabajo, un poco como en casa. Quieren muebles, materiales y colores bonitos, no sólo paredes blancas y grises. Las empresas también se han dado cuenta de que los espacios de trabajo atractivos son una forma de competir por una generación más joven de talentos. Las generaciones más jóvenes valoran más la felicidad y el equilibrio que las carreras largas, y las oficinas tienen que apoyarlo.
Los espacios de trabajo son ahora más abiertos, colaborativos y adaptables. Los equipos se han vuelto más horizontales y se han reducido las jerarquías. Los diseñadores y fabricantes de muebles también ofrecen nuevos conceptos para ayudar a los arquitectos a crear espacios para el trabajo en equipo, la concentración y la interacción.

¿Qué opina de la IA y la tecnología en el diseño?
La IA puede ser una herramienta útil, pero no debemos confiar demasiado en ella. La arquitectura no debe centrarse únicamente en la velocidad y la eficiencia. Vivimos en un mundo que va demasiado deprisa. El papel de los arquitectos es ayudar a la sociedad a ir más despacio, pensar más y diseñar con un propósito.
Prefiero formar a jóvenes arquitectos y dejar que aprendan mediante el trabajo práctico en lugar de dejar que un algoritmo haga el trabajo por mí. Para mí, el valor del diseño procede del pensamiento humano, no de la automatización.
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